lunes, noviembre 20, 2006

SOS: descenso de la familia tradicional.

Los tiempos cambian, las sociedades evolucionan – algunas a peor, mejor, otras de manera incalificable o indefinible – pero está claro que pocas cosas se quedan estáticas y que cada sistema tiende a un equilibrio inexistente. Y Ex-paña, se encuentra ahí, en un proceso de retroalimentación negativa, sufriendo demasiados cambios bruscos a la vez; y ya saben, con nula preparación para ello.

Hace unos días, salió a la luz el informe sobre la infancia en nuestro país que, aunque pueda parecer más papel mojado muerto de asco en las administraciones, nos revela datos interesantes y a tener en consideración:
En otras palabras, la familia tradicional está en descenso y, de manera progresiva, se está imponiendo poco a poco un tipo de familia donde sea un único cónyuge el que lleva toda la carga familiar (recuerden la alta tasa de divorcios); y claro, podrán ustedes pensar qué inconvenientes puede tener esto para nosotros y qué problema hay con ello.



Quitando los motivos religiosos de por medio, lo que está claro es que sacar una familia adelante es muy difícil, pero más lo es si cabe si toda la responsabilidad recae en una única persona; hipoteca, gastos infantiles, colegios, tiempo de dedicar a la prole, son cosas a tener en cuenta y que pesan sobre una cabeza multiusos. La familia, no obstante, forma a los nuevos ciudadanos, a los nuevos integrantes de la sociedad del futuro, y si ésta lo tiene tan complicado para salir adelante, los resultados que nos esperan no parecen muy prometedores; nos tocan tiempos de pocas sonrisas y unas cuantas lágrimas.

14 comentarios:

Nelor dijo...

Bueno, tampoco hay que alarmarse tanto. Desde hace unos 25 años que el divorcio y la separación de matrimonios viene siendo algo normal. O sea que los hijos de esas "familias anormales" ya son personas trabajadoras y más que integradas en la sociedad, y por lo que yo he visto (y he visto muchos casos de esa época) no ha mermado la productividad del trabajador, ni su integración social ni laboral. Vamos, que son personas normales que hasta que no te dicen que sus padres se separaron cuando ellos tenían 5 años o acababan de nacer, no notas nada extraño en ellos.
Ahora las cosas cambian. Las familias grandes las forman principalmente inmigrantes. Los europeos a penas tienen hijos. Pero lo importante es que la piramide poblacional se mantenga lo más estable posible.
Otra opción es alarmarse, decir que todo lo que antes teníamos se termina e ir pregonando por ahí la decadencia de la sociedad de consumo. Al fin y al cabo todos los imperios caen, tarde o temprano, y la historia de la humanidad es la historia de una continua adaptación a los tiempos que corren. Nada permanece, todo fluye. Los estoicos se equivocaban. Aunque es más bien una repetición de hechos pasados. Entonces todo lo que pasa ha pasado innumerables veces, y no existen los fenómenos sin precedentes.

Nelor

Freman dijo...

Otra opción es alarmarse, decir que todo lo que antes teníamos se termina e ir pregonando por ahí la decadencia de la sociedad de consumo.

Yo no creo en la "decadencia". Ese es un concepto sacado del llamado "darwinismo social" o spencerianismo. Es más, digo que cuando hablamos de "decadencia", corrupción moral y esas cosas, sólo cargamos las armas de los islamofascistas. Mi cita favorita de Montaigne: "en el trono más elevado (o exaltado), el hombre se sienta sobre su propio culo". La distancia entre la cabeza y el culo casi no ha variado desde la época de los cromañones. Sólo que ahora comemos más, vivimos más y somos más. Y aunque todavía te puede atropellar un energúmeno, la probabilidad es mucho menor que la de que un oso, un tigre o un lobo se zampase a un cromañón.

Chesk dijo...

O sea que los hijos de esas "familias anormales" ya son personas trabajadoras y más que integradas en la sociedad

Antes de que otro se equivoque, o entienda algo distinto a lo que yo he querido decir, por monoparental no se entienden los divorcios. Al fin y cabo, ahí, nunca deja de haber padre y madre.

se está imponiendo poco a poco un tipo de familia donde sea un único cónyuge el que lleva toda la carga familiar

No pongas en mi escrito cosas que no he dicho. Lo de anormal, sobra.

elentir dijo...

Pues, llamadme carca, pero lo que tengo claro es que la familia es un elemento socializador, que sirve para educar en valores y en virtudes cívicas y sociales, que funciona como un eficaz sistema de solidaridad social y que funciona, a menudo, mejor que cualquier gabinete psicológico.

No podemos disociar la ola de violencia escolar y juvenil que se está produciendo de la crisis familiar que se está produciendo simultáneamente. No podemos ser tan cínicos. Una familia rota no es una familia normal. Una ruptura familiar no es lo más deseable, ni es algo inocuo para quienes lo viven, y mucho menos para los hijos. Muchos hijos de padres separados sufren problemas de adaptación social, amén de otros muy diversos de carácter afectivo.

Si a alguien le parece que es normal una sociedad en la que se rompen más de la mitad de los matrimonios, pues lo siento, pero a mí eso no me parece normal. Y me parece menos normal todavía que el Gobierno, en vez de establecer medidas que faciliten la conciliación matrimonial, lo que haga sea legalizar el repudio, directamente. O lo que es lo mismo, el Gobierno ha querido apagar el fuego echando gasolina encima.

En fin, lo siento, pero yo ahí no asumo las tesis progres. Ya he visto sus consecuencias a mi alrededor. Y podrá ser políticamente incorrecto decir esto, pero a mí me importa un bledo ser políticamente incorrecto.

Freman dijo...

Bueno, Fidel Castro era hijo de su madre y de su padre, que se aguantaron mutuamente hasta que la muerte los separó, y el nene, además, recibió educación privada católica en un colegio de jesuítas... y mira el resultado.

Y ahí está Javier Arzallus, de similar trayectoria.

No digo que los divorcios sean un paradigma de nada. Pero creo que debe haber libertad para que cada cuál haga lo que considere mejor para su vida y sus circunstancias. La mayor tontería que he visto en intervencionismo estatal es esa del período de separación, como si la gente fuese cretina y hubiera que protegerla de sus propias decisiones. Las "separaciones" lo único que sirven es para aumentar las posibilidades de que un marido celoso y posesivo se cargue a su media naranja.

Que cada cuál haga con su vida lo que le parezca oportuno. El único límite es el que marque la ley.

Eos dijo...

Pues yo he tenido alumnos de familia cuyo fracaso escolar era debido a el divorcio de sus padres, por que utilizaban a sus hijos como arma arrojadiza y eso les influía muy negativamente.

Además normalmente la mayor parte del peso de la familia acaba recayendo en las madres.

Sigo creyendo en la familia tradicional y pienso que en un porcentaje elevado de los divorcios la causa es el egoísmo de uno de los dos conyujes. Y luego eso lo sufren los hijos.

Freman dijo...

Tengo entendido además que los países con menor tasa de nacimientos en Europa son España e Italia, o lo eran antes de las últimas olas de inmigrantes. Precisamente, los dos países con más población católica. ¿Causa y efecto, o pura casualidad?

Rictus Morte dijo...

Bueno, hay como tres debates aquí. El de Chesk, que hace referencia a un nuevo tipo de familia, monoparental principalmente sin entrar en si es o no consecuencia de divorcios o separaciones. En este caso creo que siempre que se pueda es mejor para los niños tener padre y madre, y cuando no se puede, uno sólo no supone un mal en sí mismo, sino un bien más pequeño.

Otro debate el que introdujo Nelor sobre los hijos anormales de familias anormales y, como Chesk, creo que no hay por donde cogerlo. Los hijos de divorciados o separados no son anormales, ni nadie ha dicho que lo sean. Y si un niño tiene problemas no es anormal por eso -a no ser que su problema sea el de ser anormal, como el del cerebro de "El Jovencito Frankenstain", pero esa es otra historia-.

Y uno tercero el de los divorcios, separaciones, crisis matrimoniales en general y la influencia que puedan derivar sobre los hijos. Freman dijo "creo que debe haber libertad para que cada cuál haga lo que considere mejor para su vida" y estoy de acuerdo. Que cada uno haga lo que crea que es mejor, siempre que sea lícito -que no legal-. También dijo "La mayor tontería que he visto en intervencionismo estatal es esa del período de separación, como si la gente fuese cretina y hubiera que protegerla de sus propias decisiones" y con esto no estoy de acuerdo. El periodo de reflexión no es para proteger a nadie porque sea cretino o algo así. Tiene otros fines más claros y menos vistos, como el de evitar actos impremeditados. Cuando hay una discusión o un problema en una familia quizá sea lo más fácil cortar de raíz y a otra cosa, pero creo que es mejor luchar hasta donde se pueda por esa familia porque siempre será un bien, y porque el compromiso del matrimonio a algo tendrá que comprometer. En esta sociedad en que impera el relativismo y la permisividad, el abandono ante la primera dificultad es lo más fácil, pero no creo que, en todos los casos -ni siquiera en la mayoría- sea lo correcto. Y la ley, en vez de ayudar a las familias lo que facilita es su disolución inmediata. Que cada uno haga lo que quiera, pero si lo que quiere es no tener un compromiso, que no se case.

Y cuando se tiene hijos, la responsabilidad es mayor. Y los hijos sí sufren las consecuencias de los divorcios y las separaciones. Sufren por ver a sus padres que no se quieren, separados o unidos con otras parejas, y muchos tienen problemas no sólo de rendimiento escolar y de relaciones sociales, sino también psicológicos. No hay una regla general, pero esto sucede y a muchos niños.

Freman dijo...

Tiene otros fines más claros y menos vistos, como el de evitar actos impremeditados.

Claro, porque la gente es tonta, y el estado, o la iglesia, o la institución que tenga la sartén por el mango, sabe más que cualquiera de nosotros, aunque a la hora de la verdad, toda institución está formada por gente como nosotros.

Rictus Morte dijo...

No estoy de acuerdo que sea por eso Freman. El matrimonio es una institución natural, y tiene sus fines, límites y reglas naturales. Lo que pasa es que hoy se quiere equiparar cualquier unión al matrimonio cuando ni lo es, ni se quiere el matrimonio. Cuando uno no quiere comprometerse, existen las uniones de hecho para ello. El problema, desde el punto de vista jurídico, es que se ha empezado a desarrollar ligeramente la unión de hecho y desde allí se ha dado un salto a matrimonios homosexuales y divorcio express, que lo ha mezclado todo sin que siquiera haya existido esa evolución, necesaria en todo proceso, que es pasar por los pasos intermedios. Quizá porque si se pasara por esos pasos intermedios el final no sería tan claramente el mismo.

Chesk dijo...

Bueno, Fidel Castro era hijo de su madre y de su padre, que se aguantaron mutuamente hasta que la muerte los separó, y el nene, además, recibió educación privada católica en un colegio de jesuítas...

Y yo he dicho...

Quitando los motivos religiosos de por medio

Por eso, no válido el ejemplo de Castro :P.

Lo que quería decir, pero el tema se ha desviado, es que no veo bien que se alaben este tipo de familias monoparentales. Es decir, la típica mujer soltera que, porque sí, quiere tener un niño ella sola, o el varón que adopta por sí solo.

Un niño, debería tener siempre un padre y una madre. Por eso, los divorcios no cuentan, puesto que no dejan de tener estas dos figuras. Otra cosa, es que muchas familias monoparentales vengan de divorcios donde uno de los dos se ha dado el "piro" y se ha desentendido de la carga familiar.

No me gusta el modelo, por ejemplo, sueco donde hay un montón de mujeres madres solteras. Principalmente, porque España no está preparada para eso - ya es difícil pagar hipoteca entre dos, imagináos uno solo - y también, porque creo - bajo mi opinión- que eso no trae nada bueno para el niño, y por consiguiente, para la sociedad.

Además, y ya lo digo por lo que he visto en mi vida, una familia tan corta a la larga es muy triste. Cualquier problema, enfermedad, o defunción, es mucho más difícil de sobrellevar que en una familia más numerosa.

Y lo que, si me permitís el término, es una putada que al final cuando alguien fallece sólo haya dos personas en el tanatorio velando el cadáver. Ahí, en esos momentos, se nota lo que es la familia y lo que no lo es.

marcaliope dijo...

El problema no son tanto los divorcios como las bodas. Antes, comprabas un electrodoméstico, se estropeaba, lo arreglabas. Ahora: te compras otro, cambias de pareja y hasta de olvidas de los hijos (no en pocos casos y aunque se haga ver lo contrario)

Pero, me pregunto, cómo va a ser un separación "razonablemente correcta" cuando lo que te ha unido ha sido sólo (he dicho sólo) una "pasión ciega".

Las consecuencias de un error no tienen porqué arrastrarse el resto de una vida, pero es importante recordar que la libertad de cada uno acaba donde empieza la de otro y que si en los colegios se instruye, la buena educación te la debes beber en casa.

Saludos Chesk

Militos dijo...

La familia es la célula más importante de la sociedad. Es la que da el sentido a la propia sociedad. Sólo en la familia te acojen y te quieren por lo que eres no por lo que valgas o produzcas. Y desde luego que los hijos necesitan la figura de un padre y una madre, cada uno tiene su función. Detesto esa moda de querer tener hijos de algunas mujeres pero sin llegar a formar una familia. Es distinto la soltera que por "accidente" se queda embarazada y quiere sacar a su hijo adelante ella sola.Seguro que está capacitada para hacerlo ( mejor que un hombre solo. Cuántas viudas jóvenes ha habido que no necesitan volver a casarse para salir a flote con sus hijos, mientras que los viudos suelen casarse a toda velocidad). Pero lo que me parece denigrante es tener hijos soltera como si fuera un artículo de lujo que hoy está bien visto en la sociedad y en la prensa rosa. Tener hijos no es un derecho adquirido si no una responsabilidad que sólo termina con tu muerte. A no ser que creas en la otra vida, con lo cual no termina nunca.

Chesk dijo...

Marcaliope, opino sobre tú a ese respecto; aunque creo que lo que nos pasa a nosotros es que no tenemos ganas de luchar por determinadas cosas, o por nada. Creo que de eso he hablado en alguna que otra ocasión.

Militos, recuerdo hace tiempo, que vi a una modelo que decía: "He abordado el proyecto de tener un hijo, me apetecía tener este reto". Definía una criatura como proyecto, como si fuera una pasarela. Me pareció indignante, pero coló en la programación basura que tenemos en la televisión.

Un abrazo a todos.