lunes, octubre 02, 2006

Y las mujeres pudimos votar...

Ayer hace setenta y cinco años, que las mujeres fueron llamadas a votar por primera vez en la II Republica Española, por cierto que para después perder este derecho a manos del franquismo. Hay que decir que ya habían podido hacerlo, solo las solteras, no fuera a ocurrir que las casadas disgustaran al marido, en la época de Primo de Rivera, pero fue a comienzos de la República cuando se nos reconoció la totalidad de nuestros derechos.



El periplo de las feministas españolas fue ligeramente distinto al del resto de países europeos, debido seguramente al retraso que sufría el país en todos los campos, y el de las mujeres no iba a ser una excepción. Después de este tiempo, me pongo a analizar los grandes logros conseguidos en el último siglo y, como casi siempre, me indigno ante ciertas manipulaciones históricas que hoy por hoy se venden como verdad absoluta.

Porque la izquierda de este país ha hecho suya la promoción de todos estos avances creando otra falacia mas de las muchas que hay que soportar en boca de todos aquellos que llaman ultras o extremistas y yo qué sé qué más gilipolleces a quienes les replican, y todos aquellos que atacan en sus discursos públicos a quienes les llevan la contraria.

Como muestra objetiva de que los extremistas fueron ellos, recuerden a Victoria Kent y Margarita Nelken - gran responsable de la funcionalidad del sistema de checas en la guerra civil y de la matanza de Paracuellos del Jarama- ambas, diputadas socialistas que se negaron a la idea de la emancipación femenina largando los siguientes argumentos:
O sea, para estas dos mujeres socialistas y progres, no era válido que ciertos prototipos de féminas votasen por la influencia que pudiese tener el confesor en sus opiniónes, o dicho de otro modo, no eran validas todas aquellas que no votarían a la izquierda y por tanto no contribuirían a eternizarla en el poder. Y tuvo que ser Clara Campoamor, miembro del partido radical, la que luchase por la idea de que las mujeres, independientemente a la clase social a la que perteneciésemos, éramos iguales ante la ley y tan aptas como los hombres para ejercer nuestro derecho al voto.

Siempre se suele decir que la Historia pone a cada uno en el sitio que le corresponde. No obstante, esto no ha ocurrido en España, donde a los genocidas se les nombra honoris causa en las facultades y a los que no han luchado nunca por un ideal, hasta se les otorga una medalla por ello.

6 comentarios:

Reboot, El Diablillo Cojuelo dijo...

Hombre, en el franquismo no sólo a las mujeres se les arrebató el derecho a votar. Vayamos a ser más papistas que el Papa.

Elentir dijo...

Es bien sabido que la izquierda en la Segunda República era muy reacia a aceptar el voto femenino, ya que consideraban que las mujeres votarían en masa a la derecha. Y así ocurrió: después de concederles el derecho de voto, las siguientes elecciones (noviembre de 1933), las ganó la derecha.

Es llamativo que sea ahora la misma izquierda la que presume de feminista...

Chesk dijo...

Elentir, es que la izquierda se apropia de todo lo que pille para hacer demagogia... Y peor somos nosotros por creerles:(

Cada vez que veo algún gay, por Chueca, con una camiseta del Ché, no sé si ponerme a reir o llorar.

Reboot, me refería a que en el franquismo la mujer volvió a su "casa". Se nos prohibió trajabar en determinados sitios, tuvimos que depender del marido económicamente, y más "privilegios de la época".

Eso sí, Franco no hizo luego distinción de género a la hora de "putear". Casi nos convierte a todos en mansos borregos. Digo casi, por no decir del todo.

Albiac dijo...

Tan interesante como siempre Chesk. Para ser feminista creo que no hay que enarbolar ninguna bandera sino tener sentido común, dime de qué presumes... así recuerdo a un tipo que presumía de declararse rojo, feminista y utópico. Rojo seguramente, feminista lo dudo menospreciando las capacidades de las mujeres (y hombres) con la dichosa paridad, y utópico tampoco porque su única ideología es el corto plazo y mantener el butacón. ¿Dónde contratarían a Zapatero si no fuera presidente del gobierno?

Un afectuoso saludo Chesk

Chesk dijo...

Para ser feminista, Albiac, creo que es sólo necesario un poco de sentido común. Algo que es muy necesitado para algunas mentes simples.

Gracias Albiac por tus palabras, pero creo que por unos meses he finalizado mi cuota de charla feministoide. Vais a terminar empachados. :)

cruzcampo dijo...

Bueno, no digo tu, pero muchas feministas llevan una machista oculta.


Por supuesto que aquellas iban a ser influidas por los religiosos para votar a la derecha. En eso tenian razon los rojos.

Pero nadie es quien para decir quien debe influir en quien a la hora de votar. Se vota lo que se tiene en mente, cada uno influido por quien sea. O por nadie.
Se trata del voto del individuo tal cual es, y gran parte del pais se puede dejar influir por los religiosos, como puede votar influido por campanias muy audaces de publicidad, etc.

Y puedes equivocarte, pero , la democracia tiene esos defectos. Los propios de las personas.