domingo, octubre 08, 2006

Reservado el derecho de admisión

En este país, uno debe andarse con mucho tiento a la hora de realizar una declaración o llevar a cabo determinadas actuaciones. Una frase un poco retórica, o un hecho salido de lo políticamente correcto, te puede conducir a los tribunales cuando menos te lo esperes. Sólo, claro está, si el objeto de tus críticas o actuaciones está integrado en la izquierda española o grupos de interés dependientes como el lobby gay:
El restaurante, en vez de ponerles un presupuesto el triple de caro o colocar la etiqueta de motivos religiosos, simplemente les dijo a estos dos tortolitos que no podían celebrar su enlace por política de empresa. Este par, hundidos en la miseria más profunda, han ido corriendo a denunciarlo a ver si el culpable de tal hecho iba a quedar impune.

Cabe destacar que, en este caso, el empresario no tiene derecho a ejercer el derecho de admisión y que tenía que haberles aceptado, y si era pertinente, hasta darles el mejor banquete con descuento por formar parte de una minoría; y si quería bordar la perfección, hasta ponerles a los conyuges dos personas únicamente para que los abanicaran. Por el bien de la integración y de lo políticamente correcto.

http://parentesis.nexica.net/img/Homer_Gay.jpg

Aunque, seguimos en este país. Si una pareja heterosexual quiere celebrar su boda en un bar de gays y lesbianas, le tocará conformarse con ver la puerta y una buena patada en el trasero; si una pareja heterosexual sale a la calle a manifestarse por el bien de la educación de sus hijos, será ninguneada y tachada de carca y extrema derecha; eso sí, el desfile del orgullo gay es intocable, que ningún retrógrado permita ponerlo en tela de juicio.

Las minorías son las que han impuesto su voz a la mayoría; donde unos cuantos privilegiados tienen patente de corso para decir, hacer, o declarar lo que les dé la gana, mientras otros callan o agachan la cabeza. España, al fin y al cabo, se ha convertido en un conjunto de cuatro lobos que atacan, y un rebaño entero de borregos que asienten y se esconden.

23 comentarios:

eduardo dijo...

La verdad es que la noticia es más importante de lo que parece.

En realidad es una cuestión de filosofía de la propiedad. Los socialistas, y los psicópatas, nunca comprenden bien el concepto de "propiedad privada". Por desgracia, el concepto de "estado social de derecho" que consagra nuestra constitución consolida este tipo de malentendidos, y no tiene solución en tanto no se varíe la legislación.

Es absurdo que la legislación pueda penalizar a un establecimiento privado porque no haya esclarecido las "clausulas" por las que no admite a alguien. ¿Acaso ponemos "clausulas" en la entrada de nuestro domicilio? Pero, no sé por qué razón, se considera que en un bar, una discoteca o un restaurante (¿en un blog?) no rige exactamente el mismo derecho que sobre el domicilio público. ¿Qué es eso de considerar "público" a un restaurante? ¿Pero esto qué es? ¿Vivimos en un régimen estalinista?

En realidad, si la demanda contra el local prospera, podremos hablar de ataque sobre la propiedad y la libertad DEL PROPIETARIO. El problema no tiene nada que ver con la homosexualidad. Simplemente, el propietario decide quien entra y quien no en su dominio legítimo. Si no le gustan los gays, peor para él; pero el capitalismo tiene de por sí mecanismos para corregir las "desigualdades". Precisamente por eso hay locales "gay", que explotan estas diferencias.

Eduardo dijo...

Bueno, hay una frase que me ha salido mal. Debería de haber escrito: "Pero, no sé por qué razón, se considera que en un bar, una discoteca o un restaurante (¿n un blog?) no rige exactamente el mismo derecho que sobre el domicilio privado."

Anónimo dijo...

Me gustaría saber si el empresario especificó que la política empresarial era restrictiva sólo con los homosexuales.

Probablemente si me quiero casar y celebrarlo en el sitio más lujoso de Córdoba pongamos por caso, y me cobran 150 euros por cubierto por "política empresarial", me tengo que ir con el rabo entre las piernas, y no se lo comento al partido político más afín para que emprenda una cruzada contra el establecimiento.

En fin, en muchos otros sitios en nuestras vidas se nos ha negado el derecho a entrar a un sitio por razones completamente estúpidas y al día siguiente nos hemos levantado igual. Alguna vez por ser más bajito de la cuenta, no tener la camisa de marca o unos zapatos que no son adecuados al ambiente. Ante eso uno se cabrea y reclama, incluso denuncia al empresario, pero en este caso cualquier motivo es susceptible de utilizar como muestra de la "persecución silenciosa"-tanto que es imperceptible- que existe contra el colectivo homosexual.

Freman dijo...

El día que los feos monten un partido político, va a ser el fin del mundo. ¡Qué es eso de que sólo liguen los guapos! A partir de ese momento, el ligue será por cuota:

- A ver, maja, déjame ver tu expediente amoroso. Hummm, el último novio no era un Brad Pitt, pero tampoco un Woody Allen, de modo que ahora te toca un feo. A ver la foto de ese pretendiente... ja... ja... tú estás de coña... insolidaria, so carca... bueno, si se rompe los piños podemos reevaluar el asunto. Pero que pase por aquí personalmente, que el Photoshop hace maravillas.

Y después de los feos, le tocará el turno a los tontos... aunque no sé, cada día me convenzo más de que ya vivimos en una Tontocracia.

¡Bienaventurados los pobres de espíritu!

Ararat dijo...

Cada uno es muy libre de hacer lo que le venga en gana con su negocio, pero si el dueño del negocio se niega dar servicios a alguien ya sea por raza, religión, sexo, etc está comentiendo un delito muy grave.
Se habría ahorrado un disgusto si les hubiese puesto un menú muy caro.

El derecho de admisión me parece bien en determinados lugares, clubs y sitios muy determinados pero no en lugares públicos como un restaurante.

Me parece muy mal la verdad

Eduardo dijo...

A mí el derecho de admisión irrestricto -sin clausulas- me parece bien en todas partes, sin distinción, siempre que se trate de propiedad privada. Entonces, habría que ver por qué un restaurante es considerado "lugar público", y en qué se diferencia de un blog, o un "club".

rakras dijo...

Estoy con Eduardo,en restaurante es abierto al público, pero no deja de ser propiedad privada. Y en mi propiedad privada entra quien yo quiera, y no tengo que dar explicaciones a nadie.

Si yo soy tan tonto de perder clientes por eso, pues surgiran otros locales que los cojan. Yo tengo dinero, el nuevo local tiene dinero, los gays se casan y todos contentos y sobre todo, LIBRES. Y no veo falta de lugares para que se casen.

Y el que quiera socializar la propiedad, que se vaya a Corea del Norte. O a las oficinas del Ministerio de Cultura a patrocinar la Tasa Almodóvar (Que por cierto, en el telediario de A3 han estado hablando mal de ella, imagino que puteará a las televisiones o algo así).

Freman, el sistema de enseñanza ya es una Tontocracia.

Chesk dijo...

La noticia en sí es muy triste y asusta bastante. Por una actuación que alguien vea mal, ya te cae toda la maquinaria propagandística. Fijaros qué contentos debe estar el restaurante de haber salido en El País y afines.

Y, Ararat, un restaurante no es un sitio público. Sería público cuando se financiase con fondos públicos, no con fondos privados. Y, un restaurante, se mantiene únicamente con capital privado y paga sus impuestos una única persona o conjunto de personas.

No sé, tal vez, si yo fuera dueña de un restaurante, no me gustaría que alguien celebrase su cuarto matrimonio polígamo en mi propio negocio, y seguramente se me acusaría de no sé qué y terminaría en los tribunales. Pero, lo cierto es que yo tengo todo el derecho a hacer lo que me dé la gana.

Aun así, más fácil hubiese sido subir el precio del cubierto a límites insospechados. Le faltó visión a este empresario.

Elentir dijo...

En general, la política de este Gobierno está enfocada a desmantelar cualquier atisbo de libertad de mercado, amén de libertades cívicas, claro. Ésta es una más.

Por cierto, Chesk, muy buenos tus argumentos en el artículo, me han gustado bastante.

cruzcampo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
cruzcampo dijo...

Me imagino como se debe de sentir esta gente que sin hacer danio a nadie ni pertenecer a un colectivo peligroso, es rechazada para celebrar una comida en un lugar abierto al publico, por una caracteristica de su naturaleza, asi ,por la jeta, por puro desprecio, por puro asco.

Imagino , y se muy bien, lo que llega a ser a una sociedad que empieza a hacer lo mismo por aqui y por alla, en la que cada empresa privada que sirve al publico este admitiendo a quien le sale de los huevos y rechazando igual, tan solo por ser gente que al duenio no le gusta sin mayor argumentacion.


Una cosa es la plantilla y el funcionamiento interno de una empresa y otra el publico al que das servicio. Normalmente para conseguir una determinada clientela se crea en el local un ambiente determinado, ademas de que existe una diferencia entre un restaurante y un club privado para socios.

Y a ese publico hay que explicarle y clarificarle cuales son los requisitos , que pueden ser muy legitimos, para acceder a tu local o a tu propiedad y no sacarse de la manga politicas de empresa de ultima hora.



Estas personas no tienen culpa de si hay un lobby de presion o no lo hay, o si ha habido manifestaciones de gente por la educacion de sus hijos, algunas de las cuales, por cierto, con razon o sin ella, eran claramente contra la adopcion de los homosexuales.

Ararat dijo...

Chesk, no estoy de acuerdo, imagínate que vas a un restaurante a concertar una comida y el dueño te dice que no porque eres mujer, ¿qué pensarías? ¿qué harías?
Esto es lo mismo, uno tiene la libertad de hacer con su negocio lo que quiera pero nunca, negando un servicio a alguien por su condición sexual, raza o lo que sea. Eso se llama discriminación no derecho de admisión.

Cierto que un restaurante no es un sitio público, pero da un servicio al público, es por este motivo que debe respetar la Ley, si no quiere celebrar bodas gays pues que ponga un cartel en el que indique que es un sitio reservado sólo para bodas heterosexuales, así ´nadie le podría decir nada y todo correcto.
Dices que por ese motivo tampoco se puede negar a celebrar una boda polígama, eso no es así, la poligamia no es legal y el "matrimonio" gay sí lo es.

Respecto al Lobby gay, pschhe, no creo que exista eso, últimamente la gente habla de lobby gay, del judío, del ecologista. Hablan de ello pero nadie sabe poner cara a ese lobby, no creo que exista ni que esté organizado.

cruzcampo dijo...

Opino como Ararat.

Un restaurante si es un lugar publico en tanto que esta abierto al publico y no es un club privado donde se tiene tarjeta de socio o no es una casa particular.

No estamos hablando de publico y privado en cuanto a su financiacion, sino en cuanto a su clientela. Esto es homofobia pura y dura y cobardia. No hay narices para poner un cartel que diga, no esta permitido celebrar bodas de parejas homosexuales, nadie quiere mojarse asi.

Chesk dijo...

La verdad, me imaginaba que íbamos a estar disconformes en el tema, pero no tanto...snif.

Ararat: a mí, personalmente, me han discriminado tanto por ser mujer, por ser fumadora, y hasta por no saber catalán nativo a la hora de acceder a determinados asuntos. Ya estoy acostumbrada. Pero sigo pensando que cada uno hace en su negocio lo que cree que es conveniente.

La poligamia no es legal, y los matrimonios gays lo son simplemente por una ley muy polémica de ZP. Legales, sí, pero creo que todos estamos de acuerdo que si hubieran hecho una ley de uniones civiles y no reconocer el derecho de adopción hubiésemos estado todos de acuerdo.

Respecto al lobby gay, si pisas cualquier medio de comunicación (espectáculos, televisión) te darás cuenta cómo está montado el lobby gay.

Y no tiene nada que ver con el lobby judío, que eso sí que es una invención del progrerío de turno.

Cruz...bueno, esas dos almas cándidas se fueron a poner una denuncia. Se sintieron muy mal. Sobre todo, después de que el restaurante no les hiciera el favor de ponerles un salón privado para ellos.

El restaurante La Favorita, no tiene ni salones, ni recinto para celebrar bodas (gays, heteros o hermafroditas):

http://restaurantemadrid.com/sp/restaurantes/La_Favorita/

Querían que se lo pusieran para ellos especialmente, y sino, se fueron a los juzgados y reclamaron todo con el apoyo mediático correspondiente.

Aun así, Pandemonio está siguiendo el tema en su blog:

http://libertymad.blogspot.com/2006/10/solidaridad-con-la-favorita-ii.html

Quiero aclarar - por si había alguna duda- que a mí que dos gays se casen o se dejen de casar me parece muy bien. Lo que me cabrea, es que siempre, pero siempre, muevan roma con santiago para defender los derechos de una minoría, y a las mayorías nos dan ...por ahí.

Eso, y que en tu propia casa no puedas hacer lo que quieras. Aunque a eso ya estoy acostumbrada.

Freman dijo...

Be watel, my fliend...

avanti dijo...

La actitud borreguil y políticamente correcta, -aunque ilegal, porque tienen precios tasados al público-, hubiese sido subirles el precio exorbitadamente.
De todas formas, en cuanto al fondo del asunto, necesita un discurso jurídico que asiente el estado de opinión creado porque así se podrán evitar situaciones similares ó iguales en el futuro.
Tendrán derecho los restaurantes a preguntar a quienes celebren sus esponsables el sexo público de la actividad?Si no me equivoco de fondo el restaurante alega principios relacionados con su conciencia y pregunto:¿Qué ha de prevalecer: el derecho al consumo ó el derecho al libre ejercicio de tu opción moral?¿Hasta qué punto pude afinar la ley?
En cualquier caso, visto el restaurante, todo un primor, iré a comer alguna vez. Espero que den calidad.
Saludos.

rakras dijo...

Es que el restaurante la favorita es de una asociación tipo Opus.

¿os imaginais a los Veteranos de las Brigadas Internacionales haciendo una comida en Casa Pepe?

Conste, que estoy hablando de lo que me parece a mí, ignoro cual es la ley.

Y no sé si es homofobia, pero hasta donde yo sé la homofobia no es un delito. Delito es pegarle a alguien (porque sea homosexual, por ejemplo), pedir que alguien ponga una bomba en la COGAM,agredir a alguien en general o entrar en su ámbito de libertad, pero tener ideas idiotas no es delito. Aparte de que si la homofobia es ilegal, lo siguiente en serlo va a ser la islamofobia. Y eso me preocuparía mucho.

Freman dijo...

Watel can flow, and watel can clash.

Chesk dijo...

Freman, yo no veo la tele, por lo que me ha costado saber qué significaba lo que has escrito...:)

Freman dijo...

Es que me ha hecho glacia que lesuciten a Bluce Lee pala vendel BMWs... pero hablando en serio, no es un mal consejo, en general. Hace poco era "yo" quien me tomaba excesivamente en serio, y me iba mal. Entonces recordé que "yo" no existo, y tuve un ataque de risa. Ahora ya me siento mejor: be watel, my fliend. If you put watel in the calimocho, it becomes the calimocho pasado pol watel.

Uno_mas dijo...

¿El restaurante tenia reservado el derecho de admisión?, lo digo porque tengo entendido, que eso es algo que tienes que "solicitar", pues no va con la "licencia de actividades", sino que se tiene que "pagar" aparte...

Sin ser experto en esta materia, tengo entendido que hay muchos locales de los que nos "echan" sin tener reservado el derecho de admisión, y eso es denunciable.

Por otra parte, esto es noticia por que la pareja era gay, pero si eliminamos eso...y me pongo en el lugar de los casados, si voy a celebrar el dia de mi boda, y el lugar donde voy a hacer el banquete, me prohibe celebrarlo porque mi novia es "de color", o porque yo "no soy de color" o "no soy gay"..yo habría hecho lo mismo que ellos.

Chesk dijo...

Arbox, se supone que para ejercer el derecho de admisión antes debes poner en la puerta un cartelito mostrando las condiciones. Eso al menos he leido por ahí, en páginas gays.

Conociéndote, sé que tú hubieses ido a denunciarlo si te pasase. Lo único, que te faltaría todo el apoyo mediático que tiene esta gente.

Conociéndome a mí...hubiese vuelto a mi casa.

Freman dijo...

:) Joder, va a resultar que soy yo el perro verde: no lo hubiese denunciado, pero tampoco me hubiese ido a casita. Me hubiese parapetado tras una esquina, y al primer descuido, me habría cargado el caro anuncio lumínico con un ladrillo. Y entonces sí me habría dado por satisfecho y regresaría a casa con una graaaaaan sonrisa.

A veces, para poder unir nueve puntos con cuatro líneas rectas, la única solución exige salirse de los límites marcados por los puntos.