Como bien saben todos ustedes, en Ex-Paña está prohibida el uso de armas sin las respectivas licencias. No es que sea muy difícil sacarse la de caza, por ejemplo, pero sí que es un coñazo tener que acercarse al sitio de turno y, a menos que estés muy motivado, como que los ciudadanos de a pie pasan del asunto.
Esta falta de armas de fuego, no se echa de menos cuando leemos la crónica de sociedad. Se sustituyen las balas por armas más rudimentarias pero igual de eficientes a la hora de matar como pueden ser los cuchillos o las hachas (todos tienen un hacha en su casa ¿verdad?).

Cuidar de tu hermana durante 30 años, tu madre con alzheimer, tu mujer sin movilidad en las piernas, tu hijo con depresiones, otra hija con problemas psiquiátricos, y la pequeña parece que, hasta que la remató a hachazos, no tenía ninguna particularidad. Y un día, se levanta con el pie izquierdo, nadie le nota que tiene la cara desencajada, y pierde la poca cordura que le podía quedar después de tantos años. Ya dije hace tiempo que el que cuida continuamente a un enfermo, termina convirtiéndose él mismo en uno.
Imagínense qué hubiese ocurrido si este hombre hubiese sido un cazador de los muchos que hay por esas zonas rurales o estuviese legalizada la tenencia de armas en Ex-Paña. Tal vez este triste desenlace se hubiese adelantado en el tiempo; o , quizás, no estaría comentando este caso sino el de los miles de españoles que pierden sus estribos ante el momento pasional de turno; o seguramente, es domingo y me esté equivocando en mis predicciones, nunca se sabe lo que nos puede deparar el futuro.
El municipio toledano de El Real permanece conmocionado tras conocer que un vecino se suicidó ayer después de matar a hachazos a su madre, su esposa y su hijo y tratar de hacer lo mismo con sus otras dos hijas. Los vecinos de la localidad toledana que conocían a las víctimas aseguran que el parricida era una persona normal aunque reconocen que podría estar desbordado por tener que verse abocado a vivir siempre cuidando a enfermos.Y hace unas semanas, un caso similar en la misma provincia. Parece ser que el hacha se está convirtiendo en una herramienta familiar.

Cuidar de tu hermana durante 30 años, tu madre con alzheimer, tu mujer sin movilidad en las piernas, tu hijo con depresiones, otra hija con problemas psiquiátricos, y la pequeña parece que, hasta que la remató a hachazos, no tenía ninguna particularidad. Y un día, se levanta con el pie izquierdo, nadie le nota que tiene la cara desencajada, y pierde la poca cordura que le podía quedar después de tantos años. Ya dije hace tiempo que el que cuida continuamente a un enfermo, termina convirtiéndose él mismo en uno.
Imagínense qué hubiese ocurrido si este hombre hubiese sido un cazador de los muchos que hay por esas zonas rurales o estuviese legalizada la tenencia de armas en Ex-Paña. Tal vez este triste desenlace se hubiese adelantado en el tiempo; o , quizás, no estaría comentando este caso sino el de los miles de españoles que pierden sus estribos ante el momento pasional de turno; o seguramente, es domingo y me esté equivocando en mis predicciones, nunca se sabe lo que nos puede deparar el futuro.








