jueves, febrero 01, 2007

Datos población inmigrante penitenciaria.

Hace algún tiempo, por circunstancias de la vida, coincidí en una comida con un funcionario de prisiones. Los dos, que nos sentíamos un poco fuera de lugar rodeados de tanta gente extraña en la mesa, nos pusimos a hablar de temas variados por pasar un poco el tiempo.

Cuando salió la política, discutimos sobre P.J, la COPE, ZP y lo revuelto que estaba España; prácticamente no coincidíamos en nada sobre nuestras opiniones; blanco y negro sin pasar por el gris. El problema llega, cuando sale a colación el asunto de la inmigración y su cara cambia radicalmente de gesto; donde antes había una sonrisa malévola por el tira y afloja, se sustituyó por una mirada preocupada y hastiada.

Y, ahí, empezó a relatarme los roces de integración de los presos extranjeros; el muticulturalismo no está de moda en prisiones. Una de las anécdotas, era lo bien que les sentaba a los presos cristianos que el almuecín llamara al rezo a la población penitenciaria musulmana a horas bien tempranas cuando los primeros dormían a pierna suelta. La pelea, el jaleo y la bronca estaba garantizada en su prisión.

http://www.watan.com/img/1/prision.jpg

Y, precisamente por este vivir cotidiano, sean tal vez los funcionarios de prisiones unos de los colectivos que más haya notado el cambio en la sociedad española y que estén más organizados, con un sindicato eficiente - no como UGT, CCOO y demás que viven de la sopa boba - que periodicamente nos aporta datos de la auténtica situación en las cárceles y ha lanzado varias veces la voz de alarma.

Datos que, por cierto, nos solicitaba una mente incrédula hace algunas semanas puesto que no se creía nuestras palabras:
  • Aumento de un 135 % de la población reclusa extranjera en los cinco últimos años.
  • En el 2005, la población reclusa aumentó en 1700 hombres; más del 80% eran extranjeros.
  • En la actualidad, son 18000 de un total de 60.000. Porcentaje muy elevado considerando que sólo un 8% de la población española es inmigrante.
  • Las distintas nacionalidades se distribuyen en : 30% marroquíes, 10% colombianos, argelinos 7% y rumanos 5%.
El tema de conversación se cortó rápidamente por él, que no le apetecía seguir hablando sólo sobre su trabajo, y la carga psicológica que lleva asociada. Llegamos al café, y volvió al inicio de la comida a meterse de nuevo con el talibán de FJL.

Yo, mirándole detenidamente, pensé, que no hay peor ciego que el que no quiere ver.

4 comentarios:

Don Nacho dijo...

No es en nuestras cárceles donde los moritos están atrincherados en la bibliotecas transformadas en mezquitas? O lo he visto en alguna película de serie B?

PD: No puedo dormir :***(

Elentir dijo...

Lo que es la vida: ahora contar los hechos como son, contar la realidad sin adjetivos, es arriesgarte a que te llamen facha y cualquier otra cosa. A qué grado de idiocia ha llegado nuestra sociedad, en fin...

Por cierto, don Nacho, dómate un Colacao calentito, ya verás como te quedas frito en seguida. ;-)

spike_mandrake dijo...

Cuando niño, ver un extranjero era casi algo portentoso para mi, pero cuando empezó a gobernar el PP empezaron a venir avalanchas y avalanchas de ellos: claro, la beneficiosa mano de obra barata para el empresario. Y los que no eran mano de obra barata también hicieron su aparición. Y nadie les frenó.
Hoy gobierna el PSOE y sucede exactamente igual, aunque ahora vienen no ya de de forma encubierta, sino amparados por un marco legal aun más favorable.
PP y PSOE hunden a este país sólo para que los empresarios puedan ganar dinero.
No importa la inseguridad reinante, no importan las prisiones llenas, no importan los españoles que queden desempleados porque se contrate a extranjeros por salarios menores e incluso de forma ilegal: no, eso no importa. Importa la buena marcha de la economía. Que se joda el pueblo. Eso es lo que sucede.
¿Prisiones saturadas? Eso es una consecuencia menor, un daño colateral.
Si hubiesen querido el PP hubiese frenado esto. Si quisiera el PSOE frenaría esto. Pero nadie quiere.

Chesk dijo...

Se me olvidó comentar claramente el porqué mi "amigo" se calló cuando salió el tema de la inmigración marroquí: por miedo a ser un xenófobo.

Coincideré con él otra vez, o eso creo; me divertiré tirándole de la lengua. xDD