lunes, octubre 04, 2010

Progres


El problema es que tuvieron que estar bombardeando Londres durante un mes para que Bertrand Russell llegase a la conclusión de que ya no era pacifista.

El problema es que se considerase que De Gaulle era un militarista trasnochado porque aconsejaba aumentar la producción militar ante lo que preparaba Hitler en Alemania.

El problema es que la intelectualidad francesa, con el miope de Sartre a la cabeza, dijese que Solzhenitsin era un pequeñoburgués mentiroso cuando denunció la Siberia de Stalin.

El problema es que la izquierda española y catalana hayan tardado décadas en darse cuenta de que Fidel Castro era un cabrón.

El problema es que aún hoy hay quien sigue diciendo que Israel comete con los palestinos los mismos crímenes que los nazis cometieron con los judíos.

Leo en Barcepundit  este artículo publicado en El Periódico en el día de ayer. Lo más destacable es lo que os he remarcado, principalmente lo del conflicto en oriente medio, aunque merece la pena leerlo entero. Tal vez ustedes antes de pinchar el enlace se crean que ha sido escrito por cualquier miembro del ala conservadora-liberal del periodismo español. Sin embargo,  se darán una gran sorpresa: es el pedazo de progre de Javier Sardá, el innombrable presentador de Crónicas Marcianas con su pancarta y no a la guerra incorporado.

No me quiero llevar ninguna ilusión, me conformo con pensar que esto es un espejismo que tal como lo veo se desvanecerá ante mis ojos, pero manifiesta un problema de base de la izquierda española: que por miedo, por su supuesta superioridad moral, han estado apoyando, dando cobijo, o mirando hacia el otro lado cuando los mayores cánceres del planeta han campado a sus anchas. Y ya es hora que hagan de vez en cuando una autocrítica y digan las cosas como son: que todos aquellos que quieran cargarse nuestro estado de derecho no tienen lugar en nuestra sociedad. Más vale tarde que nunca.


Nota de la autora: aún así, me gustaría saber si al señor Sardá le han quitado alguna subvención o programa en el último momento. Este artículo suyo me huele a revanchismo.

6 comentarios:

Carmen dijo...

Creo que fue Amos Oz quien dijo que a la gran mayoría de los humanos sentimos una profunda vergüenza a rectificar o cambiar de opinión y, por tanto y esto es cosa mía, una envidia venenosa a los que se atreven hacerlo. Si Javier Sardá se ha atrevido a eso, mi aplauso para él.
En el país de los ciegos, los tuertos merecen admiración y respeto.

Un abrazo

Chess dijo...

Sí, tienes razón, Carmen.

Sólo quería apuntar dos cosas: Sardá dice todo eso por la cantidad de antisistemas que siempre la montan en BCN. Quien conoce un poco el tema te dirán que son hijos de papá que se dedican a hacer el vándalo. Con "grandes" papás.

Por último, si lees los comentarios que le han puesto a Sardá en su columna...se pierde toda esperanza a que el ser humano sea cuerdo.

Un abrazo, Carmen

Patri dijo...

pues hay que leeerlo, me has picado la curiosidad!! y sí, a pesar de haber muchas que dicen no a ese tipo de zapato verás que se vuelve a usar pero mucho! Un abrazo grande

Chess dijo...

Gracias, Patri, espero que todo te vaya bien y que no estés tan reliada. :)

aguilar dijo...

En casi todos los colectivos, aquel que se dedica a la autocrítica queda aislado normalmente.

Chess dijo...

Sí, tienes razón, Sergio. Pero si te das cuenta a la parte progresista le es común que ovejas abandonen su rebaño.

Con la edad, algunas tonterías se van de la cabeza. :)