lunes, febrero 22, 2010

Mammoni

Con cierta asiduidad, soy testigo de una reunión de mujeres de unos cincuenta y sesenta años que quedan todas las semanas a tomar café en el mismo sitio para contarse sus historias, hablar de su familia, ropa, marujeo o de lo que les dé la real gana. Yo las observo y pienso que ya me gustaría estar así a mí a su edad, pero eso ya es otra historia.

Una de ellas, siempre se suele retirar un poco antes de la cafetería alegando que le tiene que hacer la comida al niño que sale del colegio. Yo, tonta de mí, pensé que era una de esas abuelas que le tocaba aguantar a sus nietos; que ya a las puertas de la vejez soportaban criar más niños debido a que las mujeres nos hemos incorporado de pleno al mercado laboral. ¡Qué equivocada estaba! El niño en cuestión era un hombre hecho y derecho de unos treinta y cinco cuarenta años que es profesor de ese colegio: su hijo.





Después de mi descubrimiento, pensé que de qué me iba a extrañar. La media de los países del sur de Europa a la hora de independizarse sus jóvenes es de más de treinta años (y....). Sumado lo díficil que es incorporarse al mercado laboral en época de crisis, los precios de la vivienda tanto de alquileres como de venta que están por las nubes, y a que el estar en el paro en estos días ( o ser mileurista) no le hace a uno la persona más intrépita del universo, el número de "mammoni" se incrementa de manera exponencial y hasta ha llegado a los países anglosajones.

Algunos padres de esa edad siempre me han comentado que se consideran a sí mismos la generación alfombra: pisados por unos padres que la postguerra les hizo intransigentes, duros y de armas tomar a dejarse pisar por sus propios hijos en un intento de darles todo lo que ellos no tuvieron. No sé si tendrán razón, pero lo que sí es cierto es que este es un tema en que más de uno deberíamos reflexionar. A lo mejor no estamos haciendo del todo bien las cosas.

4 comentarios:

aguilar dijo...

Es complicado independizarse con los sueldos de mierda de hoy en día: o acabas compartiendo piso con un montón de desconocidos (dependes de ellos igualmente) o tienes pareja y vives con ella, sabiendo que como mínimo uno de los sueldos irá para pagar la vivienda...
Al final una persona no se independiza realmente, si bien te alejas de los padres, pasas a depender de otra u otras para el total de gastos.

Señor Ogro. dijo...

Son varios los problemas:
-Alquileres carísimos.
-Excesiva infantilización social.
-Mercado laboral muy cortito.
-Y mucho nini, que hay mucho nini suelto al que habría que darles 2 yoyas.

No deja de ser curioso que los jóvenes cada vez exigan antes sus "derechos", y que se les trate como adultos, pero a la vez hagan omisión de ese gran derecho que tienen, y es que el de irse de casa.

Gorila sin pelo dijo...

Una cosa es que con 35 años no puedas irte de casa por circunstancias económicas y otra muy distinta que te tenga que hacer la comida tu madre...

Chess dijo...

Bueno, los alquileres están por las nubes puesto que el dueño del inmueble normalmente quiere recuperar su letra mensual de hipoteca. xD.

Pero como decís eso es independiente de que mami lo haga todo mientras ellos viven en una pensión. Y eso provoca niños de treinta o casi cuarenta años.

Y normalmente los "niños" no son las personas que levantan los países.

Gracias a los tres por vuestros comentarios.