miércoles, marzo 18, 2009

Soy mora y te voy a mandar al infierno

Este video fue emitido por un canal de televisión en su edición de las noticias de ayer.



Con que vean los primeros segundos del mismo es suficiente. Sale una prostituta amenazando a una de las vecinas de donde hacen la calle. La frase que me llamó más la atención fue el "soy mora y te voy a mandar al infierno", más bien porque me surge una duda fundamental: ¿es que acaso el que pertenezca a ese grupo la hace más peligrosa? ¿si fuera negra gritaría que soy negra y te voy a mandar al infierno? ¿y si fuera de, por ejemplo, Albacete soltaría la misma excusa?. No sé lo que pensarán ustedes...

Y el otro detalle que cabe destacar es cómo se llevan a cabo las amenazas de muerte delante de las narices de cámaras, polícias municipales y aquí no pasa nada. Impunidad ante todo en uno de los barrios de la capital de España que parece zona de guerra.


lunes, marzo 16, 2009

Cambios

De la manera más absurda, en una tarde de domingo en la que una debe dedicarse a tareas breves, sencillas y mononeuronales, me he cargado la plantilla. Sí, como leéis. Y como no me apetecía ponerme a buscar la copia de seguridad que tengo por algún lado he optado por cambiar la estética del blog.

Total, de perdidos al río. Y creo que después de tres años teniendo las baldosas la misma guisa un cambio no le va iba a venir mal. Se aceptan críticas constructivas, destructivas y sugerencias.


martes, marzo 10, 2009

Mobbing maternal

Como la crisis en este país parece un huracán que no perdona, que arrasa con todo lo que pilla a su paso, parece ser que también está afectando a ese sector de la población activa un poco más sensible: las mujeres embarazas. Según un reciente estudio, más de 30,000 trabajadoras han sido despedidas en el pasado año por el simple hecho de traer una vida al mundo (estos datos yo los cogería con pinzas, pero bueno) :

Y lejos de ponerme a hacer un alegato a favor de las mujeres, habiendo pasado hace poco el día de la mujer trabajadora, lo que sí voy a exponer es una crítica en toda regla: la culpa, si de alguien ha de ser, es parte nuestra.

Nuestra porque estoy harta de ver a mujeres que con ocho semanas de gestación se dan de baja del trabajo aludiendo motivos inverosímiles; o sin excusa, simplemente por el hecho de estar así. Y claro, mientras ellas están en casa con un sueldo mensual, sus compañeros tienen que hacer el trabajo por dos, los costes de la empresa aumentan y tiene unas consecuencias a largo plazo que pagamos las demás.


http://empleo.universiablogs.net/files/embarazo_trabajo.jpg

Al final cuando, por ejemplo, vas a una entrevista de trabajo sucede que no te miran como a una profesional, sino como un futuro trabajador que puede tener siete meses de baja preparto, más uno de vacaciones, dieciocho semanas de baja maternal, más las horas de lactancia cuando te incorporas.

No nos vamos a extrañar de que en esta vida al final siempre paguen justos por pegadores, pero al menos dejar las cartas bien claritas encima de la mesa.