miércoles, diciembre 31, 2008

Ciclos

Hace unas semanas, me sumergí en el trastero para encontrar unas cosas que necesitaba. Mientras rebuscaba, cayó en mis manos unos libros antiguos, intactos porque nadie los había abierto, que llamaron mi atención: eran crónicas de lo sucedido en 1987, 1988 y 1989.

Me senté en el suelo y empecé a pasar las hojas con atención. Me bastó sólo con el año 1989 para hacerme una idea de todo. Entre las noticias que contaban, se pueden resumir las siguientes:
  • Arafat realiza viaje oficial a España. Casi le reciben con honores de jefe de estado. La embajada de Israel condena el hecho.
  • ETA anuncia una tregua, cae Josu Ternera.
  • Bush (padre) llega a la Casablanca.
  • Los muyahidin no quieren formar gobierno en Afganistan.
  • Intifada de los Palestinos en Israel. Otra vez ejercitando su forma de reclamar la paz.
  • El efecto invernadero, la tierra se calienta.
  • Noticias sobre eutanasia a la carta, en Austria.
  • El embajador español en el Líbano, Pedro Manuel de Aristegui, es asesinado en un atentado terrorista en ese país.
  • La ocupación de la plaza de Tiananmen, represión comunista en China.
Cuando cerré el anuario pensé que había leido, más o menos, las noticias que ocurren en estos días. Los mismos sucesos, con caras parecidas, o incluso con los mismos actores: bombas, hipocresía, más violencia y demagogia por doquier.

Así que, a las puertas del 2009, sólo espero que nuestro escenario más cercano mejore un poco, sólo levemente, y dejar de tener la amarga sensación de que todo parece un ciclo. Un ciclo que se repite una y otra vez.

Les deseo a todos una feliz entrada de año. Feliz 2009, amigos míos.


Y como hoy es el último día del año, me doy el capricho de dejaros con una de las canciones que más he escuchado en el 2008 (Muse).



miércoles, diciembre 24, 2008

Feliz Navidad

http://www.blumex.net/Imagenes/feliznavidad.JPG

Les deseo una Feliz Navidad a todos los lectores de las Baldosas Amarillas. Espero que pasen una magnífica Nochebuena con todos sus seres queridos.

Y si hay algún lector que se encuentra entre las personas cuyo día preferido del año no es precisamente éste... mucho ánimo.

lunes, diciembre 15, 2008

Incredulidad

Hace bastante tiempo, comenté con ustedes que en mi adolescencia había sido una experta en el difícil arte de clasificar zapatillas. Con la rebeldía que tiene esa época de nuestra vida, me tiré días observando cómo esos utensilios volaban en mi dirección y la manera más adecuada de esquivarlas a tiempo.

En estas últimas semanas que he estado de retiro blogero, me he enterado de que a una madre la han condenado a pena de cárcel por haber pegado a su hijo un bofetón. Un hijo que, previamente, le había arrojado una zapatilla a la cabeza a su progenitora.

El juzgado de lo Penal número 3 de Jaén ha condenado a una madre a 45 días de cárcel y le ha prohibido acercarse a su hijo de 10 años durante más de un año y medio, por haberle dado un bofetón y haberle agarrado del cuello en una discusión.

No sé si tendrán mi misma opinión, pero a mí, en su día, no había un pensamiento más alejado, aterrador y que menos se me pasaba por la cabeza, como el de hacer un efecto boomerang con esa zapatilla que se me acercaba a mis espaldas de manera tan peligrosa. Sólo de pensarlo años más tarde me entra un sudor frío por mi nuca.

Y menos aún, nuestros padres o abuelos - ésos que resistieron cómo se utilizaba el castigo físico en clase como consecuencia a que no eras un buen estudiante; o que el maestro lo consideraba oportuno - que se quedan perplejos, anodados, ante el giro que da una sociedad en décadas para que una madre vaya a la cárcel por educar a su hijo.

Tal vez ellos tuvieran razón en su día, y esa zapatilla no me haya perjudicado, sino beneficiado en algún sentido. Tendré que preguntárselo al señor juez, a ver qué opina.