lunes, enero 29, 2007

¿Quién dijo que Apocalypto estaba bien...?

Lo primero que pensé de Apocalypto cuando salí del cine como descripción válida, es la recreación gratuita e innecesaria en la violencia desde el principio hasta el final; creo, sinceramente, que para transmitir los sacrificios humanos, las matanzas y la falta de escrúpulos de esta civilización, no hace falta tomar determinadas escenas sumamente desagradables. Seguramente, yo sea una de esas personas sensibles que van periódicamente a las salas de cine, que disfrute de películas con final feliz y cosas así; pero no me es necesario asistir a cómo una flecha atraviesa la cabeza de un hombre, salga por la boca, y que la cámara se pare tres segundos en cómo se le quedan los ojos en órbita al pobre protagonista; para transmitir la barbarie, no es necesario realizar esas imágenes, a veces la imaginación tiene un papel importante.


Al igual que cuando Gibson se para a mostrar cómo era una ciudad maya, la describe como si la casi totalidad de sus habitantes fueran consumidores de éxtasis y drogas de diseño, futuros habitantes de manicomios en potencia, y personas que no tienen nada que perder, sin ningún tipo de valores y moral. Consigue que al espectador - al menos en mi caso - entre en un estado de desasosiego que no le apetezca más mirar la pantalla. Y qué decir de la persecución... interminable y de ciencia ficción.

Tal vez porque en el pasado cayó en mis manos algo sobre esta cultura y conocía lo pacíficos y santos que pudieron llegar a ser, no necesitara tal cantidad de barbarie para hacerme una idea; y, quizás, como estoy de acuerdo con la frase con la que Gibson inicia la película, no sea el espectador adecuado para ver una de sus obras.

"Civilizations fail when they begin to rot from the inside"

Las civilizaciones, muchas veces, caen por su propio peso, por el pasotismo, por las guerras internas, cobardía y, en definitiva, porque ya están previamente podridas por dentro; no obstante, para transmitir ese mensaje, no es necesario hacerlo de esa forma. Este hombre disfruta de la violencia, y ha quedado totalmente demostrado.

30 comentarios:

Un poco de quien creo ser dijo...

definitivamente, tienes razon, la pelicula la vi hace muy poco y me sorprendio el grado de violencia que hay en ella, pareciera que todas las antiguas civilizaciones fueran agresivas y violentas. Cuando no hay que dejar de pensar, que por algo estubieron tanto tiempo establecidas como sociedades.

bueno, un gusto, nos estamos leyendo... adios

Peggy dijo...

Aun no la vi , pero me suena un poco a desbarajuste historico , y para cabrearme ...en fin , ya te contare :) kiss

Elentir dijo...

Tienes razón, Chesk: eres "una de esas personas sensibles que van periódicamente a las salas de cine". :-P

En fin, a mí la película me ha encantado. Claro que soy muy aficionado al cine de terror y ya estoy insensibilizado ante ciertas cosas. ;-)

Chesk dijo...

Un poco de quién creo ser, en realidad, es que los mayas fueron violentos, y los humanos también lo somos.

En cualquier guerra, se cometen las mayores atrocidades que nos podemos imaginar.

Lo que yo me quejo, es que el director no me lo tiene que mostrar en un primer plano.

Me pasó con Braveheart, luego La Pasión, y ahora apocalypto.

Demasiada sangre para mí.

Peggy, si eso fórmate tu opinión y luego nos cuentas. :)

Elentir, yo te leí, y sabía que te había encantado.

Aun así, a mí la peli se me hizo demasiada larga. No paré de mirar el reloj al final.

Don Nacho dijo...

Este hombre disfruta de la violencia, y ha quedado totalmente demostrado.

que enfermo! xDD

Visualmente la peli esta de lujo pero es muy agotadora.
En cuanto a lo que cuenta... pues tengo mis dudas pero sabiendo la afición a los sacrificios de esta gente su respeto a la vida debió ser nulo.

El Cerrajero dijo...

Por la foto que has puesto está claro que no hubo 'product placement' de Profiden en la película xD

Elentir dijo...

Ay, ay, qué triquismiquis... Cheska, si te pones así por unas simples cabezas rodando escaleras abajo en una mirámide, ¿qué cara pondrías si ves las cosas que salían en "Silent Hill"? (por cierto, que fui a verla tres veces, ¿estaré mal de la cabeza?) ;-)

A mí, desde luego, no me pareció larga, sino apasionante. "Braveheart" y "La Pasión" también me encantaron, aunque lo que más me impresionó de la segunda no fue la violencia de las escenas, sino el mensaje que me lanzó al alma: salí del cine sin poder contener las lágrimas. Y las primeras se me calleron en la sala, pero no ante los latigazos ni demás torturas, sino cuando Pedro niega tres veces. Me sentí como ante un espejo. :-(

En fin, supongo que tenemos formas distintas de afrontar la violencia ante una pantalla.

marce dijo...

Pues debes ser la ultima persona sensible del planeta Chesk,porque eres la primera que veo quejarse por la violencia de la pelicula esta,yo la vere pronto y lo hare como pelicula de accion y pura ficcion,es lo que es,lo de los mayas es una excusa,aunque cualquier persona un poco informada sabe como se las gastaban.

Freman dijo...

Lo de Gibson es parecido a lo de los filipinos que representan la Pasión cada año clavando a algún loco en una cruz de verdad.

Nosotros no lo hemos hecho, que yo sepa... pero probablemente porque considerásemos una blasfemia intentar igualar los sufrimientos de alguien concreto con los de Cristo. Pero el recreamiento morboso en el sufrimiento formaba parte de la imitatio Christi medieval. Y el dolor que nos ahorrábamos en crucifixiones, lo invertíamos luego (y seguimos invirtiendo) en las procesiones de Semana Santa, no tanto en el sufrimiento de los porteadores de imágenes como en flagelantes.

Y el morbo medieval no se limitaba al sufrimiento de la crucifixión: estaba también la contemplación y meditación sobre la propia muerte, sobre la descomposición del cuerpo, en una especie de memento mori. En la Edad Media, era una moda entre los poderosos encargar sarcófagos dobles: en la tapa de uno se representaba al vivo, y en la del otro se representaba al muerto, ya cadáver, con la carne descompuesta, y sin ahorrar detalles morbosos y desagradables. También estaban de moda los cuadros en los que se representaban cuerpos en descomposición.

Cuando vi Braveheart, especialmente la escena del desentrañamiento, supe enseguida que Gibson tenía en mente filmar la Pasión. Si lo hubiese puesto por escrito, quizás ahora tendría fama rappelera. Si no me equivoco, en algún momento Gibson intentará representar lo que ocurre al cuerpo tras la muerte, con todo el realismo desagradable del que sea capaz. Eso, por supuesto, si se atreve: todavía la violencia gratuita se considera aceptable por mucha gente. El recreamiento morboso en la muerte no tanto. Y Gibson será un loco, pero tiene siempre su billetera bien presente.

marcaliope dijo...

Totalmente de acuerdo. Y si me dicen que han vuelto a tirar otra bomba ya imagino a los cuerpos ( y a los psicópatas)

Chesk dijo...

Don Nacho, es que es eso: agotadora.

Según iba avanzando yo ya me quedaba sin ganas de ver más tripas por el suelo.

Elentir, de Silent Hill lo más cerca que he estado es del videojuego. Que, encima, vi cómo estaban jugando no me dejaron coger el mando. xDD

Pero tienes razón, no soy una persona apta para películas de miedo; al contrario, creo que hay que pagarme para que vaya a ver una de ellas.

Marce, es que, por desgracia, nos hemos acostumbrado a la violencia porque sí. Ahora parece ser, que si no se ve sangre a borbotones no hay éxito de taquilla.

Antes bastaba con que chico conociese a chica y se quedara con ella; ahora hay que ver ríos de sangre mientras tanto.

Freman, cuando fui a ver la Pasión al cine, me tocó una pandilla de ecuatorianos detrás que no pararon de reirse hasta que abandonaron la sala a la mitad; imagínate mi careto, no pude disfrutarla, ni sentirla, ni nada de nada.

Cuando empezaron las escenas más violentas, yo ya había terminado de maldecir en arameo a medio cine.

Respecto al sufrimiento de la película y lo que hay en Semana Santa...en el fondo, o por encima, el catolicismo se basa en sufrimiento y arrepentimento.

Muchos de nosotros decimos inconscientemente cuando hacemos algo malo "ya haré penitencia", o "ya me flagelaré un rato".

Pero, viendo como van las cosas en otro blog con el tema, yo prefiero no adentrarme mucho en él.

Marcalíope ¡menos mal! ¡Creía que iba a ser la única!.

Un abrazo a todos, y muchas gracias por vuestros comentarios.

rakras dijo...

Bueno, yo reconozco que ni voy a ver esta película, ni he visto la Pasión, y Braveheart la vi demasiado pequeño como para acordarme ahora o enterarme entonces (y por lo que me han dicho es una manipulación histórica tremenda).

Y la verdad es que no tengo ninguna intención de ver alguna de las tres...(bueno, Braveheart quizás). Total, para pensar mal de los mayas y no tragarme todo el rollo de la civilización dorada destruida, ya me vale conmigo mismo.

Y para Mel Gibson, me quedo con el de South Park.

De todos modos, la sangre, viscerás y demás, mientras sea entretenida como en Sin City, me da igual...pero creo que películas de miedo por miedo no he visto ninguna en mi vida (ni ganas. Bueno, sí, ahora que me acuerdo vi una hace años de unos asesinatos que parecía que los hacía una niña pequeña en plan macabro, y en realidad después lo hacía su padre desaparecido).

Militos dijo...

No pensaba ver la nueva peli de Mel Gibson y ahora menos. Pero a lo mejor el hecho de su realismo con la violencia se debe a lo que le ocurrió a él antes de ser actor. No sé si recordaís aquella película de un profesor con el rostro destrozado (creo que se llamaba "el hombre sin rostro"), pues en cierto modo era autobiográfica, ya que fue víctima de un atraco que le desfiguró por completo y estuvo dando tumbos por la vida a consecuencia de ello, hasta que un sacerdote logró enderezarle.
Y de la Pasión lo que más me impactó fue cuando La Madre de Cristo se le acerca, en su caida con la Cruz y El dice: "Madre, ves como todo lo hago nuevo". No recuerdo la cita exacta pero es algo así

Anónimo dijo...

Hace años que dejé de ver las películas del Gibson, creo que las únicas que he soportado es la saga de "Mad Max", las demás me parecen insufribles con todo lo católico y creyente que sea.

Por otro lado, este tema quedó para mi totalmente saturado en mi mente, con "Aguirre y la cólera de dios" o "La Misión", con ambas dos he tenido suficiente para toda una vida, las selvas y sus aborígenes no son de mi agrado y los conquistadores pretéritos tampoco.

Sra. Gaytán

Indrackia dijo...

Pues yo no creo que la vea, pero no por violenta sino porque el tema no me interesa en absoluto. ¿Viste El Patriota? a mi me gustó mucho, y Braveheart también. Claro que el cine que más veo es el de terror...

Lo que me sorprende es que fueras a verla, Chesk, con las críticas de ultraviolenta que ha tenido.

Por cierto, Elentir, a punto estuve este fin de semana de coger Silent Hill en el videoclub, pero pensé que igual era floja y elegí Maleficio, que me dejó consternada ;) Y es que las casas e historias antiguas encantadas me pierden.

Un abrazo. Chesk te he enviado un MP en Monclovitas :)

Freman dijo...

Pero, viendo como van las cosas en otro blog con el tema, yo prefiero no adentrarme mucho en él.

No te preocupes: normalmente no soy tan "maleducado". O eso creo.

Chesk dijo...

Rakras, de Braveheart es mítico cada vez que Gibson grita "Libertad"; en especial la última vez.

De todas las de Gibson, quitando como se salta un "poquito" la historia, es la más me gustó cuando la vi...hace diez años.

Vi también el hombre sin rostro, Militos, pero la película era muy floja. Pero no sabía que era autobiográfica.

De Gibson, lo único que conocía es que es ultracatólico, que ha tenido problemas con las drogas y el alcohol, y que es un antisemita como la copa de un pino.

En La Pasión le pidieron que quitara una frase por su carga antisemita, y lo único que hizo fue no traducirla en los subtítulos, pero sí se dijo en arameo.

Indri, muchas veces no se va al cine a ver algo que tú eligas precisamente. Es una elección consensuada...y no siempre salgo ganando; pero las de miedo, vamos, ni muerta que me quedo en medio de la sala. xD.

Acabo de ver tu mp, niña. Ahora mismo te contesto.

Freman, no lo decía por tu tono, sino por el debate en sí. :)

Un abrazo a todos.

Freman dijo...

Freman, no lo decía por tu tono, sino por el debate en sí.

Mira, como detalle curioso, que en esos casos los troles no meten la zarpa. Para serte sincero, la verdad es que acojona un poco tener a Lawrence y a Cruz cerca y ponerse a hablar de historia. Pero de los cobardes no se ha escrito nada. Prefiero abrir la boca y que me corrijan si meto la pata, que no quedarme toda la vida con una idea equivocada.

cruzcampo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
cruzcampo dijo...

Bueno Freman,yo quisiera conocer mucho de lo que tu conoces, y te puedes figurar que a veces me resulta mejor no decir nada o casi nada, tanto en ese debate de nuestro blog, como por ejemplo en este de aqui.


Pero es logico que Gibson, para hacer contrastar claramente a ese salvaje-no-perteneciente-a-su-religion-ese-salvaje-sin-valores-como-los-suyos , frente al otro europeo, que si, que ya es como el, tenga que impactar al personal, escandalizarle y hacerle vomitar un poco. Despues, llega la satisfaccion comparativa.


De una cabeza alterada como la de Gibson no se la pelicula que tiene en mente ni la que va a hacer, pero si se la que NO tiene en mente y seguro que NO va a hacer.

Freman dijo...

pero si se la que NO tiene en mente y seguro que NO va a hacer.

... o sí, aunque mejor no. Está poniéndose de moda el revisionismo, y no sólo en la historia relativamente reciente. Resulta ahora que la Inquisición fue positiva porque evitó a España la sangría de las guerras de religión. Y que no fue tan mala porque no mató más que a unos pocos miles al sur de los Pirineos.

Claro, antes ya habíamos expulsado a la mayor parte de los elegibles, y de los que quedaron, otra buena parte salió por patas antes de que les acercaran el encendedor. Y para liquidar protestantes ya teníamos Flandes.

Chesk dijo...

Algo que no he comentado, es que al final de la película, aparecen los españoles con sus barcos y hay dos planos principales.

El primero, es fijarse en la bandera española, que creo que por aquella época no era la actual que es la que ha colocado Gibson. Tendría que mirar un poco más, pero creo que la rojigualda no había nacido aún.

Y, la segunda, es el plano que hace a uno de los pequeños barcos donde llegan los misioneros con la Cruz. Me impresionó, porque está claro que Gibson metió su catolicismo con alicates al final de la película.

Podía no mostrarlos, o dejarlos en el barco principal junto al resto de la tripulación, pero los sacó en otros independientes para que se vieran bien.

Aunque, de alguien que reniega del Concilio Vaticano II y suelta su antisemitismo cuando se emborracha (o cuando no) no me extraña nada esos detalles.

Freman dijo...

No sabía lo que era el sedevacantismo hasta que lo mencionó Elentir en un comentario. En su momento, busqué información sobre los Gibsons, padre e hijo, y en teoría, no reconocen serlo... pero los síntomas son muy parecidos.

Tiene gracia, porque la pista se cruza con la de un tal Malachi Martin, ex-jesuíta también sospechoso de sedevacantismo, y auto de varios libros, de los que me he leído uno... sobre jesuítas, claro. Lo curioso es que hay sospechas de que su muerte, porque se me ha olvidado decir que pasó a mejor a vida, no fue accidental. Y la conspiranoia correspondiente (me apresuro a aclarar que no me la creo) incluso salpica los comentarios sobre el libro en Amazon.

En fin, lo cuento porque en su momento me pareció interesante.

rakras dijo...

No, no era la rojigualda

Chesk dijo...

Juas, fallo de documentación.

Aunque todavía le puso el listón muy alto Cruise en Misión imposible II: mira que escenificar que en la Semana Santa se quema a Cristo como se hace en las fallas...

Freman dijo...

... es que se le cruzó la Semana Santa con las cruces ardientes de (sweet home) Alabama.

Freman dijo...

Por cierto, hablando de Tom Cruise, ¿sabes en qué consiste la cienciología de las narices?

ScienTOMogy

Los tíos creen que hace no sé cuánto tiempo, existió un tirano espacial llamado Xenu, que reunió a no sé cuántos extraterrestres en una nave espacial y los secuestro. Luego los trajo a la Tierra, en la que por entonces todos éramos monos piojosos y los ató al pie de un volcán (dicen que en las Canarias). Luego, tiró una bomba de hidrógeno en el volcán y, claro, todos la espicharon. Las almas de los muertos salieron a mogollón, pero Xenu, que era muy cabrito, les tenía preparado otro tormento: las metió en un cine y les puso películas destinadas a lavar sus cerebros ectoplasmáticos. Luego los liberó.

Ahora esas almas se cuelan como parásitos dentro de nuestros cerebros. Se llaman "thetans", y la Cienciología tiene herramientas para detectarlos y eliminarlos.

¿Parece una tontería gigantesca? Pues lo es. Pero es también lo que creen los cienciólogos, a partir de cierto nivel. Y no estoy bromeando.

Chesk dijo...

Eh...Freman, si no pones abajo lo de que no es una broma, pensaría que me estás tomando el pelo. :(

rakras dijo...

THIS IS WHAT SCIENTOLOGISTS ACTUALLY BELIEVE

María dijo...

Pues a mí me ha encantado. Y creo que si muestras una situación violenta, no puedes pretender que aparezca como July Andrews bajando cantando por la montaña.