miércoles, septiembre 27, 2006

La oreja de Van Gogh

Cruzcampo y yo, compartimos con Isle otro blog que, aunque tiene mucho menos frecuencia de posteo, no deja de poseer una enorme calidad. Por eso, le he robado este post publicado allí hace unas semanas, que espero que no le moleste verlo publicado también acá.

Noche mediterránea, noche de diciembre en un burdel de Arlés. Después de varios golpes, la puerta se abre y alguien recibe un extraño regalo. Un pañuelo ensangrentado con una oreja recién cortada.


Después de Groot Zunder y la luz clara y oscura de la infancia, el trasiego de la juventud. La Haya, Londres...después París. Muchos años después, Arlés, y la euforia creativa, la gloria de la inspiración.

Como todos los impresionistas del XIX, Vincent frecuentaba discretamente a las prostitutas con el rollo de reclutar modelos que pudieran posar para sus cuadros. Y frecuentaba indiscretamente la absenta, el whisky o el aguarrás dependiendo del presupuesto... todo vale para un genio y figura, todo es bueno para un depresivo, esquizofrénico según unos, epiléptico según los otros.



Como el común de los holandeses de la época, atrapado en un protestantismo con el que fue por ahí comiendo el coco a obreros y mineros de Borinage, con los que compartía vida y pertenencias y a los que dejó bastante hartos, por cierto. Y como todos los genios, incomprendido y enamorado de la mujer equivocada, incauto que al pillar una enfermedad venérea, entendió que más valía el arte de la pintura que el de la prédica. 'El ciprés es bello como un obelisco egipcio...'

Pero la pasta se acaba y empieza a necesitar la ayuda de su hermano Theo, generoso varón que lo mantuvo durante años, y que después según las malas lenguas dejó escrito un diario donde al parecer lo ponía de gorrón para arriba, además de pirado, plasta e incansable pisoteador de tulipanes. En otras palabras, que lo admiraba como pintor, y quizás, como chiflado. Como lo admiraba Gauguin, aunque le diera la paliza todo el rato con esa manía de irse a Tahití donde no se le había perdido nada; y le obligara a pintar de memoria o soportara con paciencia sus noches de insomnio.

Y Vincent se sabía loco. Lo supo cuando amenazó al después pintor de indígenas con aquella navaja de afeitar sin más explicación, lo supo cuando policía y vecindario en pleno de aquel pueblo de Provenza firmaron para encerrarlo bajo mil cerrojos. Lo supo cuando prefirió morir a causar sufrimientos ajenos. Cuando pintaba montones de cuadros en Auvers sur Oise bajo vigilancia de un enfermero. Lo sabe cuando regala su arte a quien lo desprecia, su amor a quien no lo aprecia, y su oreja a quien sólo bromeaba, esa golfilla imbécil que le pidió cortársela antes que posar para él una noche de tantas, una noche ebria como otra cualquiera.

Auvers sur Oise

Y la vida sigue invitando a beber, pero Theo ya no tiene para pagar la cuenta. Nunca sabremos en aquel verano de 1890, por qué su médico llevaba un arma, ni si Vincent se la quitó. Ni sabremos si la pidió prestada a un vecino que pasaba por allí con la historieta de espantar a los pájaros. Sólo sabemos que aquel día en el campo, no acierta a dispararse en el corazón, pero la bala es igual de mortal. Que regresa a casa herido, que fuma, que alguien llama al médico, que se acuesta, que habla...’era la mejor solución para todos’,... y que muere.

La 'mejor solución' para un genio creador en un mundo ingrato y distorsionado. Un mundo que hoy, lo mismo pone precios astronómicos a su obra, que valora como genialidades, las mediocridades y las imposturas.

Escrito por Cruzcampo

12 comentarios:

Freman dijo...

Comentaba Serafín Fanjul en Libertad Digital que la pérdida de Flandes no influyó directamente en lo que él mismo llama "el declive español". Es cierto que España conservó una parte... pero no es menos cierto que esa parte se convertió, principalmente, en la actual Bélgica, lo que no es como para tirar cohetes. Es sorprendente la distinta evolución de las zonas protestantes y católicas tras la división: Holanda se encaminó a su época dorada, mientras que la parte española retrocedía económica y culturalmente. No se trata sólo del comercio: poned en una lista los científicos holandeses de aquella época. En artistas no hay tanta diferencia: España siempre ha sido pródiga en titiriteros de toda casta y confesión.

De crío, cuando reparaba en esta diferencia, la achacaba precisamente a la oposición catolicismo/protestantismo... por causas obvias. La realidad es muy diferente: Holanda salió mejor parada no gracias al protestantismo, sino gracias a la necesidad de comerciar por igual con protestantes y católicos. En realidad, el luteranismo y el calvinismo fueron tan fanáticos como el catolicismo contrarreformista: Servet huyó de la Inquisición española sólo para ser quemado por Juan Calvino. En pocas palabras, no fue el Protestantismo, sino el pragmatismo y las ganas de tolerar al hereje vecino los que hicieron de Holanda un gran país.

¿Por qué suelto este rollazo? Porque Van Gogh, efectivamente, fue un tipo desquiciado con un tipo de dolencia mental; es imposible decir si fue una esquizofrenia paranoide "clásica" o una epilepsia del lóbulo temporal, sobre todo porque la esquizofrenia es una enfermedad "de definición cambiante". En cualquier caso, se trataba de una dolencia que iba acompañada de manifestaciones alucinatorias. A este tipo de locos suele darles por la religión, y cuando se dedican al arte, suelen dedicarse a las artes plásticas, y en concreto, a la pintura. ¿Os imagináis las visiones de un loco en escultura? Es posible, por supuesto, pero en dependencia de las técnicas disponibles, los resultados pueden decepcionar al propio paciente en sus etapas más cuerdas. Ahora que empiezan a abaratarse las herramientas de modelado basadas en ordenador (tornos láser, escáneres 3D...), puede que empiecen a aparecer colados escultores (pun intended).

De todos modos, e independientemente de la valoración artística de Van Gogh (a mí personalmente no me hace tilín), lo que ha dado más valor a su obra ha sido, precisamente, el morbo asociado a su locura. Los locos nos fascinan. Causa espanto mirar hacia el abismo que hay en nuestro interior... y el espanto nos sube los niveles de adrenalina y de neurotransmisores. Tanto nos llegan a fascinar que podemos convertirlos en nuestros líderes. Eso fue precisamente lo que le ocurrió a los árabes a principios del siglo séptimo. Y es que cuando ciertos locos hablan, sus voces se parecen peligrosamente a como imaginamos que debe ser la voz de Dios: contradictoria, como nuestras propias mentes, e impredecible, como la mayor parte de nuestro universo. En una palabra: incomprensible. O en dos, según el diccionario del loco de Ubrique.

Chesk dijo...

En realidad, Freman, difícilmente me leerás a mí escribiendo de arte. Es uno de mis puntos pendientes, por eso he traido este post de Cruz ( a parte de porque me encantó). Creo que si me sacas de Goya ya empiezo a desvariar.

Sobre lo que dices de la locura, pienso - bueno, no; afirmo - que el ser humano se siente atraido por todo lo que no entiende o trasciende ciertas líneas que nosotros consideramos básicas. No creo que sea morbo, sino el interés en entender lo no entendible, y el seguir intentando descifrar todo lo negro que vemos en frente. Es nuestro propio instinto de superación.

Respecto a lo de Flandes, está claro que cualquier aislamiento religioso, político o territorial, a la larga produce efectos perjudiciales para un estado o país; sino, fíjate qué bien viven los musulmanes (nivel de vida, me refiero) con su ultraconservacionismo y destrucción de todo lo que no sea algo como ellos. No obstante, siempre he pensado que nuestra propia decadencia fue por ser unos boludos integrales. A veces, no necesitamos un enemigo delante para perder una guerra.

Nosotros mismos nos atizamos bien.

Freman dijo...

¿Atizarnos nosotros mismos? ¿En aquella época? Creo que eso empezó hace relativamente poco. En la forma actual, después de 1898. Puede que me equivoco, y si es así sacadme de mi error, pero en aquellos tiempos en España sólo se oía una voz (si habían más voces, estarían encerradas). Una cosa es que haya exageraciones en la Leyenda Negra, pero otra muy diferente es convertirla en una Leyenda Blanca.

De todos modos, y poniendo el parche antes de que salga el grano, advierto que la Historia no es mi fuerte. Conozco nombres, fechas y hechos, y me hago una idea global de cómo y por qué sucedieron muchas cosas, pero tengo también muchas lagunas.

Chesk dijo...

Ten en cuenta, Freman, que cuando se está arriba es muy fácil estar unido. Todo el mundo está contento, todos tienen lo que quieren. Lo díficil es seguir unidos cuando las cosas empiezan a caer en picado.

Antes de 1898 se me vienen a la cabeza dos sucesos. Una es la pérdida de la República Dominicana; otra es el porqué los franceses tuvieron que salir por patas de aquí.

Pero, al igual que tú, yo de historia sé datos, hechos y demás anécdotas. Se me puede pillar fácilmente. :)

Freman dijo...

Hmmm, es que no creo que en aquella época estuviésemos "arriba". Estaban arriba unos cuantos (nada extraño por aquellos tiempos). Cuando lees el Quijote, te da la impresión de que abundaban los Carpantas. Otra cosa es cómo se percibiese la situación: para que la gente se sienta infeliz, hace falta que imaginen que pueden vivir mejor. Y en aquella época, para un españolito la mejor salida era probablemente ir a probar fortuna en América. Además, precisamente en la época de Felipe II estaba de moda el mirar la pureza de sangre, y si no eras "cristiano viejo" lo llevabas crudo. Al mismo Cervantes le denegaron cargos públicos, parece que por dudas sobre su "pureza" de sangre.

Y es mentira que las guerras sean buenas, y por aquel entonces, donde quiera que se arreaban hostias, estábamos nosotros. Algunas guerras serían comprensibles y justificables incluso ahora, como la guerra contra los turcos, pero en Flandes éramos extranjeros intentando imponer nuestra versión del cristianismo: mamporreros del Papa. Y defendiendo herencias ajenas.

Chesk dijo...

como la guerra contra los turcos, pero en Flandes éramos extranjeros intentando imponer nuestra versión del cristianismo: mamporreros del Papa. Y defendiendo herencias ajenas.

Creo que esto ya lo hablamos con anterioridad en algún que otro post de este hilo. Y esa herencia era muy legítima, nada de ajena.

Por cierto, Freman, he intentado entrar a tu blog hace un rato y me sale un texto muy raro:

@import url(http://www.blogger.com/css/navbar/main.css); @import url(http://ww

Freman dijo...

Y esa herencia era muy legítima, nada de ajena.

No veo por qué: eran territorios conquistados por los Habsburgos, para empezar. Felipe el Hermoso se casa con Juana la Loca, tienen un hijo que se cría en el extranjero, en Gantes (no sabía hablar español), y le toca el trono de España como si fuese la lotería. Luego se traslada a España, se dedica a derrochar la pasta que producía el Nuevo Mundo, provoca la revuelta de los comuneros, y como todo mortal, le toca su momento y la palma. Deja a Felipe II tanto Flandes como España. Felipe II es lo contrario: criado en España, es un individuo ajeno por completo para los flamencos. Es un ultra católico, e intenta imponer el catolicismo reformista a las provincias calvinistas. Pone trabas de todo tipo al comercio. Y la cosa revienta ayudada por las subidas de impuestos para financiar guerras, corte imperial, etc, etc.

Yo no logro ver la legitimidad en todo esto... a no ser que me digas que, efectivamente, existe el derecho divino de los reyes a gobernar o, como se sostenía en aquella época, que los Papas tienen potestad divina para nombrar reyes y emperadores. Eramos extranjeros en tierra ajena.

(parece que Blogger anda algo chungo... o alguien ha hackeado la plantilla, porque lo que ocurre es que se corta el texto que viene directamente de la plantilla).

cruzcampo dijo...

Alli por Flandes y mas arriba que me he pasado la mitad de mi vida, recuerdo que la fama de Felipe II es la de un autentico tirano.

A los espanioles se les hundio el asunto de tanto despilfarro en guerras para imponer su catolicismo olvidando el sentido practico de las cosas. Los protestantes, mas racionales, supieron claramente de donde venia la riqueza. En Espana efectivamente en esa epoca estaba de moda el no trabajar y vivir del cuento. Ser cristiano viejo , si.

Reyes fanaticos que han preferido su religion contra todo, antes que el bien general.

Y la Historia tampoco es lo mio.


Me alegro de que te haya gustado el post Chesk, lo escribi por necesidad, mas que por arte o historia.

AMDG dijo...
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AMDG dijo...

No eran terroritorios conquistados por los Habsburgo sino heredados. Si vinieron a la monarquía española (no a España) fue porque se malograron los anteriores matrimonios de los hijos de Isabel la Católica.

La herencia era tan legítima como la de España, otra cosa es que al asentarse en España y hacer suya la política católica tuviera que enfrentarse a los reformados.

Los reformados donde se establecieron fueron más tolerantes porque traían las nuevas doctrinas y no podían arrasar a las antiguas. Fue lo que pasó en Inglaterrra y Holanda, que ninguna parte se pudo imponer.

Freman dijo...

No eran terroritorios conquistados por los Habsburgo sino heredados.

¡¿?! ¿Es que los países son propiedad de sus reyes? En tal caso, ¿van los ciudadanos... err, perdón... los súbditos... incluidos en el lote? Recuerda que Charlie chocó incluso en España por su absolutismo. Que la Izmierda se haya apropiado de la sublevación de los comuneros, como de tantas otras cosas, no significa que estos hayan sido verdaderamente unos rojos matacuras reputicanos del 34. Creo que hay un artículo en la revista de LD, de la serie de historia de España, en la que se trata el tema... y no trata a Charlie primero y quinto con guantes de seda, precisamente.

rakras dijo...

Has leído El Hereje de Delibes, Freman?

Es que me acabo de acordar con esto de la rebelión de los comuneros...